


alegre vengo de la montaña, para las fiestas de navidaaaaaaaaaad (8)
nooooooche de paaaaaaaaaaaz, noche de amooooooooooooooorrrr (8)
por eso y muchas cosas maaaaaaaaaaaaaaaaas, ven a mi casa esta navidad (8)
se acerca la navidaaaaaaaaaad y a todos nos va a alegrar
el jibarito cantando aires de felicidad (8)
extraido de la pelicula "la venganza de los nerds"... esta pequeña escena es un cague de risa!!
disfruten estos deliciosos siete segundos!!!
siempre voy donde el chino de atahualpa para comprar el jet de lúcuma de rigor... y siempre le pregunto cuánto cuesta, aún cuando yo ya sé el precio... sino que me da risa que el chino me diga cuánto vale:
- "¿cuánto está el jet?", le preguntó yo al llegar a la bodega.
- "so cincueta"
jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja!!
Nuestro tema.
Suena la música de silvio y bailo melódicamente sobre mis ilusiones. Canto para mí mismo y pienso en que ella sabe. O mejor dicho, lo sabía. Abre la puerta y sabe, de hecho que lo sabe. Sonríe y se alegra, se siente halagada. Pero hasta donde entiendo yo, uno no busca halagar intencionalmente sino que ello ocurre como rebote, de segunda, porque será inevitable. Entonces no hago halagos. Estamos juntos y comemos. Todos están y observan nuestros comportamientos. Me dan nervios y me digo muchas cosas. Esto es demasiado. Sé que lo es. Horas después llamo por teléfono para no terminar tan mal. Esperando que todo funcione digo algo, propongo, ansío y espero. No puede. No quiere. No sirvió el halago involuntario. Ahora inmerecido. No fue efectivo. Se cae la ilusión, se acaba la canción que me daba silvio. Ahora va a dejar de suceder lo mismo, todo igualito. Que sea de una vez.
Ojalá.