martes, 2 de febrero de 2021

Recuerdo PUCP

 era 1994 y te había visto por primera vez un año atrás en la pre, cuando me preparaba para ingresar a la universidad. me enteré de que eras prima de un compañero del salón, al que le pregunté por ti. es linda, sí, pero está rayadaza, me dijo él. igual si quieres te la presento, para que veas. mejor no, pensé y luego le dije que ya me encargaría de que nos conozcamos. tú entraste a la pucp un ciclo después que yo y sabía que sería difícil que coincidamos en algún curso en letras. pero sí íbamos a coincidir en la rotonda y en la cafetería, donde nos sentaríamos a conversar o a tomar café, al menos, eso es lo que yo pensé que pasaría. porque lo cierto es que no tenía ni idea de cómo abordarte. y tampoco creía que fuera la voz acercarme y decirte hola qué tal soy el amigo de tu primo, ese vagazo que estaba en mi salón y que no ha ingresado a la universidad porque paraba hueveando en la pre y lo jalaron en el examen de admisión, qué me cuentas. no pues, ese no era el modo ni cagando. en algún momento pasó por mi mente la absurda idea de biquear un curso para llevarlo contigo y de repente putamadre no nos tocaba estar en el mismo salón, ya era muy calculador de mi parte, casi como si me fuera a averiguar en qué horarios te ibas a matricular, cosa que igual pude haber hecho. una tarde, saliendo de clases me iba a la biblioteca, cuando te vi sola sentada en una banca del tontódromo leyendo un libro de tapa roja. me quedé mirándote, usabas bluejean, unas hi tech y una blusa suelta, sobre la que caían los rulos de tu pelo marrón frondoso, eras una beldad. y me fijé en el libro, como para saber qué leías, cosa que no logré. cuando levantaste la mirada, al sentir la mía quizás, me hice el loco para no hacer contacto visual y seguí caminando hacia la biblioteca. subí al tercer piso y me senté en una de las mesas redondas para estudiar unas separatas de filosofía porque tenía un control de lectura en dos días. mientras trataba de descifrar qué chucha quería decir Anaximandro en ese texto que nos dejaron para leer, levanté la vista y, ante mi asombro, te vi ingresar por la puerta de vidrio, posaste tu mochila jansport verde sobre el mostrador y devolviste el libro de tapa roja que habías estado leyendo en la banca. cerraste tu mochila y te diste vuelta, cuando pensé que te ibas, te acercaste a la mesa donde yo estaba y me preguntaste está ocupado este sitio y yo, que de pronto sentí que se me paralizaba el corazón y un hilo de sudor frío empezaba a caer por mi frente en esa milésima de segundo, farfullé: no, está libre. te sentaste a mi costado, sacaste unas fotocopias y un resaltador stabilo verde. yo tenía la cabeza enterrada en esa lectura y paseaba la vista sobre el papel sin entender ni un pincho, porque no me podía concentrar teniéndote tan cerca y solo quería levantar la mirada para contemplarte, pero eso era imposible sin que te dieras cuenta de mi cara de huevón. pasaron unos largos minutos, dejaste tus cosas y saliste un momento de la sala. me fijé en que, junto a tu lectura y tu resaltador, estaban dos lapiceros y un liquid paper, pero también noté que en el bolsillo lateral de tu mochila habías metido tu carnet de biblioteca donde figuraba tu código de alumna, el cual anoté en el papel en blanco donde se supone que iba a hacer un resumen de la lectura y no había escrito nada aún. mientras andaba pensando por qué había anotado tu código en ese papel, me di cuenta de que regresabas, te sentaste e hicimos contacto visual, me levantaste las cejas como dando un saludo amable y yo sonreí cojudamente sin atinar a hacer nada más. al poco rato me paré de la mesa y antes de irme, me acerqué al mostrador para ver si seguía allí el libro que habías devuelto recién. mirando bien pude divisar esa tapa roja y le pregunté al chico que atendía qué libro era, él me lo acercó y yo apunté el título y regresé en la tarde para sacarlo. el día del control de lectura de filosofía me quedé mirando el papel con las preguntas y estaba en blanco porque solo me acordaba de ti y del libro de tapa roja que leí completito. me pusieron 11 en ese control y decidí que tenía que estudiar filosofía con más atención para no jalar el curso. y también decidí escribirte un correo electrónico. sí, fue una mañana en uno de los pasadizos de letras, mientras estaba parado revisando mi correo electrónico en los breves minutos que teníamos para eso, que te escribí, así sin más, saqué de mi bolsillo el papel donde estaba anotado tu código y en el que días después añadí un pequeño extracto del libro que leías, el cual transcribí en el cuerpo del mensaje. te envié el mail y nada pues, solo era cuestión de esperar a que me respondas...

jueves, 1 de febrero de 2018

Febrero

Ha llegado febrero y como escuché ayer es un mes tan breve que ni bien empieza ya está terminando, solo porque tiene 28 días y es un mes caluroso, se está discriminando a febrero. Es injusto, no hay razón válida para considerar o, mejor dicho, no considerar como se debe a febrero, un mes corto, escueto, diminuto, pequeño en comparación a los demás. Como si los demás meses fueran grandes islas y febrero sea un pedazo de archipiélago. El calor de febrero debe ser resaltado y bien recibido. Hace calorazo en ese mes, que es un pedazo del año, el más enano pero lo es. No podemos vivir febrero pensando en que no dura nada, en que es un mes precoz. Febrero, con tres días menos que los demás aproximadamente, tiene que servirnos para el deleite dentro de un mes soleado, corto pero divertido, chiquito pero poderoso, Febrero tiene que ser gozado y no discriminado por ser el más pequeño de la familia de meses. Juguemos carnaval que es febrero, un mes huevero.

jueves, 25 de enero de 2018

Solamente claro

Y claro que estoy claro, que entiendo lo que ha pasado y que asumo lo que venga. Porque claro, uno debe entender lo que pasa y hacer algo para que no pase así, o no vuelva a pasar. Pero si vemos que las cosas no son claras, entonces en la medida en que se pueda aclarar todo, va a ser mejor. Por eso, privilegiemos lo claro. Aprender a ser claro, a tener la claridad como consigna, a basarse en ella debería ser la clave. Y con eso, lo más importante será tener claro todo y estar dispuesto a ser claro y leal. Claro que no suele uno ser claro o, quizás, quieres ser claro y no resultas serlo, a pesar de que lo crees ser. Si uno es claro pero el resto no entiende, o no estás siendo bien claro o el resto tiene una comprensión deficiente. Espero haber sido claro con ustedes.

domingo, 23 de octubre de 2016

"PA LA OCHA TAMBO" - Eddie Palmieri en Lima

El maestro del piano Eddie Palmieri volvió a Lima luego de 26 años para presentarse en el Festival All Access. Un concierto increíble, una banda sólida entregando salsa de la dura. Gracias maestro!!

"PARAO" Rubén Blades

Inicio del concierto de despedida de Rubén Blades en el Estadio Nacional de Lima, ayer 22 de octubre de 2016, interpretando el tema "Parao" del disco MUNDO (2002) que grabó con el grupo Editus de Costa Rica. Noche estupenda del maestro panameño. La buena música estuvo presente de principio a fin. Gracias Rubencito!!


domingo, 15 de noviembre de 2015

bluais


hablando de alturas

en estas alturas y a estas alturas, el viento sopla fuerte. suena bastante y lentamente irrumpe haciendo sonidos largos que me hacen dar cuenta de lo elevado que es este lugar. estoy parado sobre una piedra y tengo mi cámara en el bolsillo y tengo que tomar una foto. en realidad el paisaje impresiona y la grandeza de las piedras llama la atención. te genera una sensación de pequeñez, de ser ínfimo, muy discreto y casi imperceptible ante ellas. por eso hago la foto con rapidez, respiro suave porque la altura me agita y siento que se me acelera el corazón. además tengo sed y me preocupa caminar sobre un terreno tan agreste que puede dificultar el tránsito y ocasionarme algún tropiezo.

estar en las alturas, en un lugar así, solamente te deja claro que somos muy pequeños e indefensos ante la majestuosidad del paisaje natural. eso creo, por eso vine, a estas alturas.

en las alturas no seas loco

martes, 12 de mayo de 2015

otro/otra

el otro día se fue con la otra noche... el otro estuvo todo el día con la otra hasta la noche... y el otro, en plena noche, le pidió a la otra que pasara el día siguiente con ella... la otra hizo todo por el otro y este otro le dio a la otra todo el día y la noche... para la otra no hubo otra

lunes, 20 de abril de 2015

Skriver

todos los días pienso en por qué razón no escribo aquí, desde hace varios meses y siempre le echo la culpa al tiempo. y es mentira.

me excuso diciendo que los blogs ya no están de moda y cualquier otra frase banal.

basta de pensamientos y de justificaciones. pondré una foto por aquí. escribo con skriver.


lunes, 5 de enero de 2015

Hoy

Hoy quiere decir ahora. Y ahora diré hoy pero rápido, y sonará como si dijera oi, para pasar la voz, en vez de oe, te digo oiii. Hoy que es lunes de enero y empieza el año laborable, pensé en reabrir este espacio bloguero que he tenido bastante abandonado. Así que tú que lees esto hoy, sí tú oiii, vas a encontrar aquí algunos textos posteados contando historias o expresando mis pareceres sobre los hechos que suceden en el devenir de la historia actual, al menos lo que está al alcance de mis ojos, o sea, de lo que yo me entero y logra captar mi atención. Como por ejemplo, la pared de ladrillos color blanco que está al frente y que tiene una inscripción en spray negro con las letras CTM. Voy a escribir encima de esas letras "Oiii lee mi blog...". Buen año.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Impensable

No lo había pensado antes. Pero no por eso me resulta impensable. Lo pienso ahora y no lo digo. Se queda en el terreno de lo pensable. Y mientras permanece allí puede mutar a algo impensable. Imagino que ya no lo pienso y decido decirlo. Pero lo que puedo decir es inimaginable. Es probable que parezca una afirmación osada y no sea agradable. Es que lo probable no siempre te lo imaginas. Entonces, vienen imágenes impensables a mi cabeza que nunca imaginé. Y sigo pensando sin que hable de lo improbable aun cuando no sea agradable.

martes, 4 de noviembre de 2014

barrio

Es de barrio cuando barres. Y el que barrió no tiene barrio. Hay un bar en mi barrio y nunca he entrado. Yo me río en mi barrio con bar. Pero yo no tengo barrio. Cerca del barrio pasa el río que barre con todo. Yo no sé barrer. En mi barrio nadie barre. Es que el barrio se hace con barro. Y, por eso, barrer viene del barro. Yo no barro porque me embarro. Ni tampoco borro lo barrido ni barro el barro de mi barrio. Mi zapato tiene barro en la suela porque soy de barrio pero no tengo barrio, solamente tengo un río del que me río porque no tiene agua para limpiar el barro.

martes, 21 de octubre de 2014

Lo que pasa

Mi blog ha estado como esas casas deshabitadas que se llenan de polvo por el abandono y el descuido.

Me he comprado una escoba para limpiar todo, barrer y volver a invadir este espacio con las frases inconsecuentes, que siempre han caracterizado a noseasloco.

Bueno ya. A barrer.

El dolor

Cuando siento dolor digo au me duele. El dolor no es suave pero tiene una apariencia ligera. Ahora que duele quisiera saber si huele a dolor o si el olor duele. No lo sé. Quizás haya un hedor que duela con su olor.

lunes, 7 de julio de 2014

camino

hay un camino que mi pie camina y hay una pared que mi mano toca... hay un cielo que mi cabeza roza y hay unas caras que mi piel no siente... hay un plato que no alimenta mi boca y hay un vaso del cual no bebo... hay días y noches y camino.

martes, 18 de marzo de 2014

vuelto loco noseasloco ha vuelto

luego de haber estado flotando en un bote de madera por el mar adriático en un naufragio de más de tres meses, volvió. fue algo arriesgado embarcarse en una travesía por el mar adriático, darle la vuelta a la península itálica y finalmente pasear en el mismo bote, remando sin parar por el mar mediterráneo. ya en el atlántico pensé que había estado muchos días en ese plan y que por eso no había escrito nada en mi blog porque mientras navegaba en el bote de madera no podía actualizar mis estados pues mi esmárfon no tenía señal y yo no sabía muy bien acerca de qué escribir. lamentablemente no tengo fotos de ese viaje largo y alucinante, pero les puedo prestar un cable usb para que lo conecten a mi oreja y por ahí pueda salir alguna de las imágenes que tengo grabadas en mi cabeza.
entonces, todo este prolegómeno solamente sirve para avisar a quienes leían o leen mi blog de que noseasloco no se ha vuelto más loco pero que ya ha vuelto a partir de hoy y por ende va a escribir y yo colaboraré sin cesar para que se pueda establecer una conexión amigable entre autor y lector. así, de esta manera, les digo con mucho cariño noseasloco is back.
ya.

lunes, 25 de noviembre de 2013

esta semana

espero que estés bien, que estés espero. bien. yo espero. porque ya veo que esta semana voy a dar unos pasos. lentos y medidos. unos pasos que estén bien dados. voy a darte unos dados y cuando los lances va a salir el seis y el dos. qué bien. te diré que me des este mes por una vez esa palabra que abra lo que espero que no se encuentre cerrado con llave. espero, esperé y ya voy a percibir esta semana el aroma que emana de ese lugar en donde los pasos que daré sean firmes y determinantes. pero que no sean antes, tampoco después, si se puede ahora, entonces pues no lo dejemos para luego porque el juego de dados ya ha sido jugado y no queda más que una hora desde este instante para que venga el día, cada vez menos distante, en el que te sientes en aquella banca de color azulado y desde ese lado de la banca me veas a su lado con los dos dados en la mano. solo esta semana que espero que estés bien porque sé que bien estás y con estas palabras que tengo para decirlas al momento de poner un pie adelante y una mano arriba con la palma abierta y sólo así saber que ya el paso se pasó y todo está bien. esta semana.

viernes, 22 de noviembre de 2013

de día y de noche

me levanté un poco apurado porque el sueño se prolongó y tenía que salir pues me estaban esperando, así que me metí un duchazo veloz, me vestí a la volada y me dispuse a salir. antes de eso ya había visto a la chica rubia sentada al lado de la mesa, medio timorata y sorprendida, pero a la vez segura de lo que iba a hacer con el hombre de la cámara. salí, me subí en el taxi y le dije vamos rápido, debía llegar a mi destino en diez minutos, apenas me había acomodado en el asiento posterior sonó mi celular y era ella que me preguntó si ya estaba llegando y le mentí diciendo que sí, que estaba cerca del punto de encuentro. el taxi corrió, por eso llegué a tiempo. ella me recibió con la sonrisa de siempre, me dio un beso en la mejilla y se puso a hablar de muchas cosas a las que ni les presté atención, porque aún mi mente estaba en las imágenes de la calle y en las sonrisas falsas de aquellas personas que caminaban fuera del lugar al que llegué. 

pasaron los minutos y las horas, no sin antes haber entrado al baño para utilizar el urinario, lo cual me costó cincuenta céntimos. en el instante del retorno, ya no en taxi sino en bus, cuando iba recorriendo la ciudad, pasando por más de cinco distritos, en mi cabeza fluían diversas imágenes, duras y suaves, frías y cálidas, dulces y amargas. pero yo estaba respirando bien, tomando aire y también tomando un sorbo de agua de mi botella de san mateo sin gas que vale un sol cincuenta. parecía que nadie me iba a preguntar nada de nada y que yo iba a continuar pasando el día dedicado a la misma rutina. no fue así, porque el helado de brownie que me comí después de almorzar me brindó una satisfacción de ocho minutos que valieron más que las seis horas y cuarenta y dos minutos previos a ello.

ya de noche, ya cansado, mi tiempo estaba destinado para hacer una sola cosa. pero no la hice, no por desidia sino por una disposición que hubo que acatar. yo sólo debía omitir todo tipo de conducta que me pusiera en riesgo nuevamente, así que deambulé caminando por la vereda ancha de ese lugar al cual recalé esta noche primaveral y calurosa. porque aunque era de noche y si bien la luna estaba bien posicionada en el cielo, no era una noche fría con vientos que calaran. no. el clima estaba templado y yo me había desabotonado tres botones de la camisa y no podía continuar con un botón más, porque no pues.

el celular estaba apagado porque la carga de la batería se gastó completamente. luego de notar ello opté por vagar un poco antes de emprender el retorno y claro, no lo iba a hacer tan fácil y rápidamente, porque sentía la necesidad de quedarme allí, por un momento, inmóvil, aguantando la respiración y listo. opté por subir lentamente las escaleras y cuando me hallé arriba, después de cuarenta y cinco escalones subidos, me detuve, miré a los lados y ya casi todas las luces estaban apagadas. me asomé al balcón y miré hacia abajo. entonces escuché que alguien dijo mi nombre. volteé y le dije hola, sonriendo. ella me dijo que huyamos de ese lugar, a la brevedad posible. entonces eso hicimos. cuando me di cuenta, mis zapatos estaban desamarrados, pero no le di importancia a ello. solo continué la marcha, con felicidad, viendo cómo su cabello se desordenaba, más aun, con el aire.

ya en el taxi, de regreso a mi casa, escuchaba música y pensaba en los cincuenta minutos previos a ese instante, mientras me daba cuenta de que el taxista me hablaba sin percatarse de que yo estaba con los audífonos puestos con volumen alto. no me interesó prestarle atención, pues solo quería atender a los recuerdos que estaban frescos aún en mi cabeza. fueron breves momentos de conversación en los que yo hablé y me oyeron, en los que me hablaron y yo oí. hubo comunicación. y cuando hay comunicación, cuando uno dice y el otro responde, entonces todo está bien. porque de eso se trata todo. lo demás, es frustrante, triste y agrio también. aún el taxi y casi llegando, recordaba que además dentro de esos cincuenta minutos o menos, no solo estuve complacido por la comunicación y el buen trato, sino por el suculento bocado con el que me deleité sentado frente a la mesa, una mesa limpia y simple, similar a la que estaba al lado de la chica rubia sentada, medio timorata y sorprendida, porque el hombre de la cámara ya estaba cerca.