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jueves, 5 de enero de 2012

reflexiones de año nuevo

si nos ponemos a pensar un poquito lo único nuevo del año nuevo es en realidad el año mismo, porque nosotros y todo lo que vemos y tenemos a nuestro alrededor no somos nuevos en absoluto. todo es viejo y usado. los días del año nuevo están nuevos pero ya son conocidos, ya sabemos cómo es un lunes o un jueves, ya tenemos profundamente claro lo que significan una semana o un mes. entonces, los días serían nuevos porque pertenecen al año nuevo, pero su novedad es tan efímera como que el día miércoles ya fue un ayer, ya es pasado y ya no tiene nada de nuevo, por más que haya pertenecido a este año nuevo 2012 que cuenta solamente cinco días. y para qué reflexionar sobre todo esto, cabe preguntarse, pero yo respondo que sirve para buscar de alguna manera tener una nueva experiencia, hacer algo novedoso, quizás un acto osado, al que jamás nos hemos atrevido en todos los años viejos que ya pasaron. de esa manera uno podrá vivir lo nuevo del año y será realmente una novedad por ser nuevo y además porque si lo nuevo lo haces de nuevo, ya no será tan viejo como el año viejo. saludos.

martes, 4 de octubre de 2011

polo

las prendas no tienen edad. quizás hay personas que alcanzan una edad y regularmente se visten con camisa. aquellas que cuando eran más jóvenes vestían polos y ahora en una adultez cuarentona dejaron de vestirlos. el polo es una prenda muy cómoda. Perú es el único lugar en el que se le dice polo al polo. en otros lugares le dicen camiseta, polera, remera, playera. en fin, varios nombres para denominar a la misma prenda. como decía al inicio, las prendas no tienen edad pero sí tienen un tiempo de duración, a las prendas se les nota nuevas o gastadas, entonces te puedes poner un polo nuevo, uno medio gastado o un polo recontra viejo. pero el calificativo recae sobre la prenda y nunca sobre el que lo usa. mi polo, tu polo, nuestros polos están aquí, allí y también por allá. los polos y sus colores, los polos y sus estampados, diseños y figuras. los polos son cómodos por su propia naturaleza y a todos nos quedan los polos por nuestra propias ganas de usarlos. puedes tener dos polos o cincuenta. el polo está ahí, más fiel que el perro que ladra cuando llegas a casa, te mueve la cola y te lame la mano. ni hablar entonces de comparar al polo con otra cosa que pueda serte más fiel. la fidelidad  del polo, es todo lo que uno tiene. el polo no te falla, no te deja, tú tienes que dejarlo, abandonarlo, botarlo, regalarlo. puedes estar sin polo pero sabes luego que lo podrás encontrar en el mismo sitio donde lo guardaste. así, el polo, doblado, colgado, planchado o arrugado, está ahi para ti. no le importa saber que dentro del grupo de polos tienes algunos favoritos, prefieres a unos sobre otros, lo sabe. y eso no resta para nada su capacidad de acompañarte y ser usado. porque el polo se usa. mientras más usas tu polo, más feliz lo haces. mira por un momento el cajón donde guardas los polos, tócalos, sácalos, póntelos, súdalos, mánchalos, rómpelos. el polo es un bien que merece la máxima protección y el mayor de los respetos. yo soy polo, polover, amo el polo y me pongo polo. ese polo de cuello redondo, ese polo que te queda holgado o que te puede quedar algo ajustado pero se te asienta. el polo es una joya, así como puede serlo la camisa. pero siento que el polo es inmortal y como lo dije, no tiene edad. tu edad y la edad del polo van de la mano. así que ahora levanta las manos y grita: yo uso polo, mientras tus brazos entran por las mangas del polo y sin que te des cuenta ya lo tienes puesto. lindo tu polo.