miércoles, 6 de enero de 2010

y por qué no...

luego de varios minutos sentado frente a la computadora, concentrado en mi trabajo, se me ocurre voltear la cabeza hacia la derecha y lo veo a M, un compañero de trabajo, y de pronto me provoca agarrarlo a patadas. por puro gusto, para ver su rostro de dolor en el momento en el que recibe mis patadas en su pierna, sus brazos, su espalda. por qué no en el cuello o la cabeza también. patadas que dejen huella, que manchen su camisa blanca y dejen muchos moretones y golpes que no se calmen rápidamente. y por qué no, me pregunto, si somos libres y tenemos dos piernas y dos pies que no solo sirven para caminar, correr, bajar escaleras o bailar salsa. puedo patear a mi compañero, puedo pisar su estómago mientras se retuerce del dolor en la alfombra y yo puedo sentir que mis piernas cumplen una misión trascendental. le diré si quiere ser mi pata y de seguro me dirá que sí y yo le diré que quiero ser su patada, que quiero patearlo y ser su pateador oficial... y por qué no?

1 comentario:

Zangela dijo...

achakaw