martes, 24 de octubre de 2006

los primeros textos: "mirar" e "inconclusión"

MIRAR
Cuando te miro y me hablas. Cuando te miro. Me hablas a los ojos y yo a los tuyos los veo hablándoles. Les digo la verdad, pero la verdad sale de ellos. Sonrío y tú me miras. Me miro sonreírte. Que alegre, te alegras. Caminamos, vas dando pasitos. Me miro caminarte. Vas dando. Voy paso a paso. Contigo. Pasitos. Mi brazo se apoya en tus hombros. Vamos sin mirar más. El beso que me dieras. Lo beso. Beso tu beso, si fuera. Corro gritando, tu ando, andas. Como un loco grito que se alocó. Me hablas, yo grito. Gritaba en silencio, el aliento ausente. La ternura del silenciante. Silencio presente. Silenciente. Nos miran y callamos. Callamos. Llamo a tu oido, lo escuchas, si. Siempre es así, así es o lo era. Loca en la mirada que me mira. Estas locasa en silencio. Sonríes, si acaso loco estoy, te da gracia. Te das gracias. Te las doy por ser y estar. Por el verbo "tubi", o sea to be. Ve hacia mi lado. Ven, vamos, vienes y me voy. Estas cuando yo no. A pesar del camino que llevamos andando juntos. Tu mirada me guía. Tú miras y alumbras con esos ojos y no con los otros. Los otros los llevo yo clavados en mi mirada, en mi pensamiento, en mi retina, en el iris y en el cristalino. Están enquistadas alli. Veo otros ojos, pero sin luz no me ven ni los veo. Los pasitos que dieramos, si estuvieras, el peso de mi brazo, leve. El beso de mi abrazo, con el, a la vez. Beso y abrazo. A veces, cierras. Siempre afirmas. Niegamelo un dia. El beso a veces. A besos, muriera. Dichoso que pudiera ser. Estar y ser feliz. Contigo es mi feliz todo. Esta bien todo. Escuchame todo. Todo lo que escucho sin que me lo digas. Tus labios inmutables, inmuting, no mueven el aire de la boca. En el interior, la palabra contenida. En el exterior, toda una atmosfera en la que tu palabra cabe. Donde yo la recojo. La tomo. Me tomo tu mano, y no se oye. Se siente bien. Con tu mano palida, fria, sola a pesar de sus cinco dedos tan propios, tan largos, tan falangicos. Las uñas cortas, la inspiración cortada. La expiración continua. Continúa. Va. Y aqui estas, conmigo.
JP (nowriter)
INCONCLUSION
Lo que pasa es que si sigo con el cuento te lo vas a creer. Empiezo, escribo y digo muchas cosas y tú desde ya las tomas por ciertas, cuando la verdad es que nada de lo que lees sucede o es real. Nada, y digo eso porque todas las ideas y cosas que imagino en este momento sólo están en mi cabeza viven ahí y reposan. Pero, cuando a mí me dan ganas de sacarlas de mi cabeza, y de interrumpir su reposo, me pongo a escribir. Ya. Lo primero que diré es hola y gracias por leer. Deberías estar haciendo otra cosa, pero como no estabas haciendo nada, me lees. Lo sé. No te mueres de ganas de leer solo lees para saber de qué va a tratar todo este rollo. Tengo hambre y apenas pueda iré a comprar una galleta. De esas que me gustan. Si vienes conmigo te puedo invitar una galleta también. Me refiero a un paquete de galletas, no a una simple galletita. Comemos juntos la galleta y en ese instante podemos ir conversando. Me cuentas qué tal te va y qué cosas tienes que hacer hoy. También me puedes decir si te gusta la galleta o si te parece asquerosa. Qué loco estoy, no puedes venir conmigo, ni tampoco comerte una galleta conmigo, pues te encuentras del otro lado. Yo estoy detrás de las letras, tú estás delante de ellas. Tú las lees, yo las creo. Pienso que debes empezar por entender mi situación Y no quiero preocuparte, sino contarte lo que pasa. Mi cuento es muy simple. El personaje que protagoniza la historia soy yo, y tú eres el otro personaje, el que lee, o la que lee, dependiendo el género. Se trata de un chico que camina solo. Da pasos para adelante, se detiene, mira, y vuelve a caminar. Siempre camina. No camina sin rumbo sino que se dirige hacia allá. Y en el camino hacia allá encuentra mucha gente. Todos encuentran un detalle particular en este chico que camina: no usa zapatos. Anda descalzo.

1 comentario:

Mu dijo...

creo que te leo por querer leerte, porque si fuera para conocer el rollo, sería muy frustrante. solo se que el chico anda descalzo y ahi se acaba la historia hasta que llegue a allá (que me pregunto si es acá)