martes, 28 de junio de 2011

pie pisado

no sé qué duele más, que te pisen el pie por casualidad o que no sólo te pisen el pie sino que la persona que te ha pisado te pida perdón por el pisotón. si es cierto eso de "ojo por ojo...", la disculpa no tiene ningún sentido, lo que debe suceder en el instante inmediatamente posterior al pisotón es devolvérselo al autor de semejante agresión, hay que ser recíprocos, pienso yo. claro que la respuesta deberá ser proporcional y equilibrada, pues quizás con ese afán revanchista y vengativo que tan humano es, devolvemos la pisada con fiereza y mucha ira, utilizando incluso el taco del zapato para hacer más daño. necesitaríamos entonces un veedor que pueda verificar que no se cometa un abuso en el momento de realizar el justiciero acto de reciprocidad contra el agresor, una persona que tenga la facultad de medir la energía con la que se va a pisar el correspondiente pie, porque puede suceder, cómo no, que se pise con tal intensidad que la nueva víctima también quiera ser recíproco y responder porque la pisaron más fuerte de lo que ella pisó. al final, tendríamos un escenario de pisadas y pisotones interminables con los que no lograríamos alcanzar esa justicia tan pretendida y mas bien, podría incrementar las agresiones ya no sólo sobre los pies sino sobre las demás partes del cuerpo. así que, lamentablemente, vamos a tener que seguir conformándonos con la "disculpa". qué dolor.

1 comentario:

carlos lavida dijo...

Dios avala la venganza. Está en la biblia.